¿Por qué invertir en tu salud?

Es frecuente que se nos olvide lo primordial. Todos los días andamos corriendo de un lado a otro, tratando de ganar más dinero, mejorar nuestro desempeño profesional y no descuidar nuestras relaciones personales. Siempre anteponemos todo esto a nuestra salud, que debería ser uno de los bienes más preciados y protegidos por nosotros mismos.

A veces se nos olvida que cuidar nuestra salud es indispensable y sólo nos detenemos a pensar en ella hasta que una enfermedad rompe con nuestro ritmo tan acelerado de vida.

Entonces, es cuando nos damos cuenta de que nuestra propia salud (y la de nuestra familia) debiera ser una de las inversiones principales, porque si nosotros no gozamos de salud, no podemos desarrollarnos efectivamente en ningún ámbito de la vida; además de que las enfermedades o accidentes siempre terminan golpeando nuestras finanzas.

Lo más importante es que nunca dejes de invertir en ti mismo, pues tú eres la herramienta principal mediante la cual desarrollas un negocio, formas una familia, obtienes dinero… en fin, logras tus metas.

Utilizamos nuestro cuerpo 24 horas al día, 365 días al año, y por eso es tan importante que lo tratemos como la posesión más preciada… Porque lo es.

Y dentro de este invertir en nuestra salud, lo mejor que podemos hacer es llevar una vida sana, hacer ejercicio y tener una dieta saludable. Porque prevenir es mucho mejor que solucionar, por eso se recomienda poner atención a cada necesidad antes de que se transforme en un problema de proporciones mayúsculas.

Por supuesto, una enfermedad o un accidente también le pega a nuestro bolsillo, y por eso, invertir en nuestra propia salud es una forma de proteger nuestras finanzas.

Para ello, además de llevar un estilo de vida saludable, nos podemos preparar por medio de otra medida de prevención: el contar con un seguro de gastos médicos menores y las membresías de descuento (también entrarían los seguros de gastos médicos mayores).

Contar con un seguro de este tipo evita que los ingresos que se tenían planeados para otro fin sean desviados a pagar los gastos generados por una enfermedad o accidente, lo cual ayuda a cuidar nuestra economía. Asimismo, se crea una antigüedad, así que estaremos respaldados a largo plazo en caso de un padecimiento grave

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